La mayor diferencia entre las pastillas de freno cerámicas y las metálicas es el bajísimo contenido en metal de las cerámicas. Las pastillas de freno metálicas dependen del metal para la fricción, por lo que ofrecen una gran fuerza de frenado pero un gran desgaste y ruido. Las pastillas de freno cerámicas no producen chirridos durante la conducción normal debido a su bajo contenido en metal. El coeficiente de fricción es el indicador clave del rendimiento de frenado. Las pastillas de freno normales tienen un coeficiente de fricción reducido a altas temperaturas, lo que debilita el frenado. Las pastillas de freno cerámicas mantienen un alto coeficiente de fricción incluso cuando el disco de freno alcanza los 650°C, lo que garantiza un frenado estable. La cerámica presenta una excelente estabilidad térmica, baja conductividad térmica y alta resistencia al desgaste, con una temperatura de trabajo a largo plazo de 1000°C. Presenta un desvanecimiento térmico mínimo durante las frenadas de emergencia o a alta velocidad. Con propiedades de material de primera calidad, las pastillas de freno cerámicas causan menos daños a las piezas homólogas y tienen una larga vida útil.
En comparación con otros tipos de pastillas de freno, ofrece las siguientes ventajas:
◆ Comodidad de frenado y funcionamiento silencioso. Frenado suave y sin vibraciones, sin dañar el disco de freno y con un desgaste mínimo.
◆ Coeficiente de fricción estable, excelente sensibilidad a la velocidad, rendimiento de frenado constante a altas temperaturas y resistencia superior al desvanecimiento.
◆ Baja generación de polvo y larga vida útil.
◆ Sin amianto ni otras sustancias tóxicas, seguro y respetuoso con el medio ambiente.
